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Cómo hacer un proceso de validación para los emprendimientos

Destacado
5 May 2021 | admin-servi

Todo negocio, desde el más informal hasta el más grande, debe realizar con frecuencia esta evaluación para mejorar sus resultados.

La validación debería ser el kinder de todos los negocios y hasta de la vida, incluso por delante de cualquier otro proceso. Por eso, vale la pena entender cómo ejecutar esta tarea, que debe llegar primero incluso que cualquier acto legal ante Cámara de Comercio y demás, con lo que nos ahorraremos dolores de cabeza y tendremos aprendizaje.

En palabras simples, la validación es el proceso que nos sirve para saber qué tan bueno es un negocio, si es rentable para seguir con él y cómo podemos mejorar en cada aspecto, apoyados en información que muchas veces se obtiene al conocer a nuestros clientes y nuestros usuarios, que si bien suenan parecidos en cualquier contexto son muy diferentes para esta evaluación.

Para este ejercicio, nos apoyamos en el Manual del Emprendedor de ruta de validación de negocios digitales de Apps.co del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, que por sus metodologías funcionan también para cualquier tipo de emprendimiento.

Problema

El éxito de cualquier emprendimiento se enfoca en la solución de un problema, necesidad o dolor de un grupo de clientes y/o usuarios potenciales. Así es que logra que ellos deseen adquirir sus productos o servicios frecuentemente, asegurando así su sostenibilidad económica. Es clave explicar que un cliente es el que adquiere el producto mientras que un usuario es que lo utiliza. A veces son lo mismo pero, por ejemplo, en el caso de un juguete para un niño el cliente es la mamá y el usuario es el niño.

Para hacerlo se debe definir las hipótesis del problema a solucionar, hacer una exploración inicial con el usuario y/o cliente potencial para conocer por entrevistas su percepción de nuestro producto o servicio, realizar experimentos de validación y documentar estos resultados para tener respuestas que sirvan para mejorar.

Arquetipo

El segundo paso está en establecer un perfil de los clientes y/o usuarios con lo que de esta forma, logra diseñar y mejorar sus productos y/o servicios pensando en ellos para cautivarlos permanentemente. Por eso, es clave lograr una comprensión profunda de sus rasgos comunes, motivaciones y expectativas. Acá se repiten los pasos ejecutados en el problema para hacer la evaluación.

Propuesta de valor

Los productos y servicios con mayor aceptación en el mercado no solo le ofrecen al cliente y/o usuario una solución a problemas o necesidades específicos sino que le dan una serie de beneficios y ventajas diferenciadoras que lo llevan a elegir nuestro negocio como su solución, frente a otras alternativas en el mercado. Esas soluciones, beneficios y ventajas son la propuesta de valor diferencial de nuestro producto y/o servicio.

Prototipo funcional

Es un paso pasa saber si los clientes y/o usuarios realmente entenderán la propuesta de valor de nuestro negocio y experimentarán beneficios con ella, por lo que la van a poder probar y evaluar en nuestros productos o servicios. De ahí la necesidad de tener un prototipo funcional, esa versión que muestre las funcionalidades claves para validar la solución efectiva del problema del cliente y/o usuario. Su objetivo principal es validar hipótesis técnicas, de diseño o propuesta de valor.

Producto Mínimo Viable, Validado y Vendible (PMVVV)

Cuando nuestro emprendimiento está arrancando, lo mejor es no invertir mucho tiempo, dinero y esfuerzo en un producto complejo cuya viabilidad comercial aún es incierta. La recomendación es empezar con una versión mínima del producto/servicio que solucione el problema o la necesidad del cliente con la mínima cantidad de funcionalidades gracias a los resultados de validación obtenidos con el prototipo funcional. Este producto se puede vender a los primeros clientes, y así nos permite empezar a aprender y validar nuestras hipótesis de negocio, además de permitirnos seguir validando hipótesis de propuesta de valor y diseño.

La tracción

Al tiempo del desarrollo del Producto Mínimo Viable, Validado y Vendible, es clave definir experimentos y estrategias de validación acertadas para lograr la aceptación o demanda de los clientes y/o usuarios por nuestro producto, que demuestra que nuestro negocio podría crecer a un ritmo aceptable. La idea es conseguir los primeros clientes, probando tácticas de mercadeo de bajo costo, sin perder de vista que el objetivo es seguir validando a través de la adquisición e interacción con adoptadores tempranos.

Para la ejecución de estos pasos puedes contar con el respaldo de un aliado como Servimercadeo, cuya experiencia es una base fuerte para potenciar nuestros emprendimientos a su mejor versión y crecer juntos con valor.